este articulo de ed miller me parecio muy interesante,ahi os lo dejo traducido.





Esta es una pregunta habitual que puede sobrevenirnos de varias maneras. “¿Cuántas manos tengo que jugar para saber que soy ganador?” es la forma más frecuente de la pregunta. “¿Si he ganado a 12$ cada 100 manos en las últimas 10,000 manos, significa que puedo continuar?” Eso es un poco más atrevido.
Algunas personas lo ven desde el otro lado. “¿Cómo de grande puede ser mi mala racha?” O “¿Significa que soy un perdedor si no he ganado en mis últimas cinco sesiones?”
Otros le dan otra vuelta de tuerca. “¿Qué bankroll necesito para jugar mi nivel?” O, sin resultados, ”¿cuándo sabré que soy un buen jugador?”
Es una pregunta difícil de responder. “Si ganas al menos X dólares cada Y manos eres maravilloso. Vete a la Isla de Man, juega en 18 mesas de 10$/20$ a la vez y comienza a contar tu fortuna por millones”. No funciona así.
Quiero decir que esto realmente no va así. Yo diría que la mayoría de los aspirantes a jugador de póquer luchan contra la psicología del juego más que con otra cosa. Todo el mundo puede aprender más o menos con qué manos debe raisear preflop. Todo el mundo puede dilucidar si esta mano es buena o aquella no lo es. Y la mayoría de la gente está capacitada para aprender, por poco que sea, algo sobre la lectura de manos. Pero algunas personas son incapaces de encajar el golpe de la varianza.
Para ser un juego social –que lo es-, el póquer es extremadamente solitario. Tú disfrutas de tus ganancias solo y sufres tus pérdidas solo. Nadie sabe lo mucho que has perdido o ganado hoy. Y lo que es peor, a nadie le importa. Y quiero decir a nadie. Ni siquiera a tu madre le importa. Cuando juego al póquer a mi esposa no le importa si lo hice bien o mal. A mis amigos no les importa. A nadie le importa.
Para colmo es muy difícil encontrar retroalimentación. “¿Lo estoy haciendo bien?” No puedes mirar los resultados porque existe mucha varianza. No les puedes preguntar a tus amigos, pueden ser idiotas. Puedes colgar tus manos en internet, pero a menudo no encontrarás respuestas que te satisfagan.
Así que tanto si has jugado unas semanas o algunos años, si ganas algunas veces o pierdes algunas veces… A nadie le va a importar demasiado. Incluso ni tú mismo puedes saber si vas por buen camino.
“¿Hay alguien ahí? (Eco). “¿Lo estoy haciendo bien?” (Eco).”¿Puede oírme alguien? (Eco). La soledad es suficiente para volver a los jugadores de póquer totalmente chalados. Y también es suficiente para arruinar su juego.
He aquí mi punto de vista: el póquer no es un juego social. No si quieres jugar bien, así es. Aprender a jugar al póquer es un ejercicio propio. Es un ejercicio espiritual e introspectivo. No hay una buena manera de decidir si eres un buen jugador o no. Eso tiene que venir de dentro.
Yo lo veo como aprender un arte marcial. Estoy estudiando algo que me va a hacer mejor persona. Siempre estoy aprendiendo. Nunca lo he dominado ni nunca lo dominaré completamente. Soy mejor que otra gente y peor que otros tantos. Algunas cosas las aprendo rápido, otras más lentamente. Es algo que dura toda la vida.
Cada día aprendo algo nuevo. Mis habilidades mejoran y mis decisiones se hacen más claras y rápidas. Y cada día estoy preparado para aprender algo más. Cada día subo un escalón, pero nunca llegaré a la cima. Sólo puedo contentarme con lo lejos que he llegado hoy y con lo ansioso que estoy por ver que deparará el mañana.
Los resultados, el dinero ganado o perdido, son irrelevantes. Y quiero decir verdaderamente irrelevantes. Sé que hay gente que dice “el dinero es la forma de saber si los jugadores van bien”, pero eso no tiene sentido. Vas bien según tú mismo. ¿Estás contento con lo mucho que has aprendido? ¿Estás preparado para aprender más? ¿Qué sientes que has aprendido y qué dificultades has dejado atrás?
¿Deberías continuar? Mi respuesta es esta: “si puedes jugar sin preocuparte de ganar o perder, estás preparado para continuar”.
¿Eres mejor que tus oponentes? Sólo tú puedes saberlo. Qué habilidades dominas, ¿las dominan tus adversarios o siguen luchando por ello?
El póquer es una prueba psicológica. Y te probará todos los días. Probará tu habilidad para manejar el fracaso y probará tu capacidad para aceptar lo que ocurra con humildad y templanza. No puedes esperar superar estas pruebas si no eres fuerte y confías en ello desde tu interior. ¿Cómo te sientes con tu juego? ¿Qué crees que te queda por aprender? ¿Estás dispuesto a jugar hoy y aprenderlo?
Si eres nuevo en el póquer no dudes que ya has visto muchos “cracks” con grandes egos que hablan con arrogancia de lo bien que les va. Estos jugadores son unos idiotas, todos ellos. No te preocupes por lo alto que hayan podido llegar, con el tiempo el póquer los derribará. No entienden el póquer y con el tiempo su falta de entendimiento los dejará fuera.
Los mejores jugadores, aquellos que lo serán de por vida, son humildes. Ellos son hábiles, pero cada día quieren más habilidad, más conocimiento. No les preocupa si ganan o pierden hoy, ellos jugarán mañana, y pasado mañana, y todos los días. Si no ganan esta semana ganarán la que viene. Si no ganan este mes ganarán el que viene. SI no ganan este año, esta década, ganarán el próximo año, la próxima década. Aprenderán y adquirirán habilidades cada día hasta ser invencibles. Y luego les golpearán de nuevo.
Tus resultados no cuentan. Si simplemente no puedes ganar ahí baja a un nivel donde sí puedas. Tus resultados son irrelevantes. Todo lo que importa es que hoy seas mejor que ayer. Solo así serás imponente.