La Autoridad de Mercados Financieros (AMF) asegura que existen pruebas en su investigación que tanto David Baazov como su hermano Josh Baazov, junto a otros doce acusados el pasado mes de marzo, mantenían un complejo sistema por el cual gratificaba información privilegiada con comisiones que representaban el 10% de las ganancias obtenidas por medio de dicha información.

Estas comisiones clandestinas se habrían comenzado hace seis años, mucho antes de que Amaya se hiciera cargo de del gigante de Póquer online PokerStars en el año 2014.

La AMF ha indicado que algunos miembros muy cercanos a Bazoov continuaron practicando este sistema a lo largo de este año, pese a las investigaciones ya comenzadas por el propio regulador.

“Estas fueron las actividades de un grupo organizado que negociaba de forma regular con información de numerosas fusiones y adquisiciones que estaba aún oculta al público” asevera la AMF en su informe, y añade que en ocasiones se usaba un lenguaje cifrado para ocultar el verdadero significado de los mensajes que se transmitían.

Los pagos habrían sido realizados de distintas maneras, incluyendo dinero en efectivo, cheques o incluso objetos de lujo tales como un reloj Rolex Daytona valorado en 13.000 dólares, afirma el regulador. La AMF calcula que las ganancias combinadas de cada implicado suman alrededor de 1.5 millones de dólares.

Los investigadores de la AMF tuvieron acceso a e-mails, mensajes de texto y registros del banco pertenecientes a muchos de los implicados, en el que ya es el caso de investigación por información privilegiada más grande de la historia de Canadá.

La AMF presentó cargos el pasado mes de marzo contra David Baazov en relación con la compra de PokerStars Oldford Group Ltd. por parte de Amaya, en un acuerdo que alcanzó los 4.9 mil millones de dólares, y por los que se le acusaba de influir o tratar de influir en el mercado, concretamente en el precio de mercado de su empresa Amaya gracias a su información por el proceso de compra de PokerStars. Benjamin Ahdoot, un amigo de la infancia de Baazov y Yoel Altman, asesor de Amaya, también fueron acusados.

Baazov rechazó estas acusaciones, calificándolas de falsas y asegurando poder probar su inocencia en cada una de ellas, e Ian Robertson, portavoz de David Baazov, declaro que “El señor Baazov es inocente de cualquier injuria vertida sobre su persona y está preparado para presentar su defensa”. Pese a esta declaración, parece que el nivel del agua sube cada vez más hacia su cuello, y la AMF alega en este nuevo documento que la mayoría si no todos los acusados en el caso manejaron y comerciaron con información relacionada con al menos seis acuerdos inminentes de absorción, empezando con la compra de acciones de Cryptologic Ltd. a finales del 2010 y con el anuncio de su oferta por la compra de Amaya por 21 dólares por acción en este año.

La información recabada por parte de la AMF era relativamente clara, pero diferente para cada transacción. En general, según declaran en el informe, David Baazov pasaba la información privilegiada de ciertos acuerdos a su hermano Josh Baazov y a Craig Levett, y Josh comunicaba dicha información a Isam Mansour, alias Sam Miller, quien había trabajado previamente con ambos en Blackbelt, una consultoría que fue contratada por Amaya en una ocasión.

En un e-mail escrito en el 2013 detallado por AMF, el señor Levett escribió a Josh Baazov con el asunto “WMS” y en el que decía: “Hola Josh. Esto es lo que le debemos a tu hermano. Tendré un cheque preparado para él y para ti pronto”. Según el regulador, Levett preparó dos cheques con un total de 32.100 dólares para Josh Baazov que fueron cobrados posteriormente. En los cheques, Levett supuestamente habría escrito “regalo”…

La AMF ha programado dos días de audiencias para la próxima semana en relación con el asunto Amaya, que comenzará el próximo 12 de septiembre.