Desde el escándalo que supuso el Black Friday y la posterior revocación de la licencia de juego de Full Tilt Poker por parte de su ente regulador, la Alderney Gambling Control Commission, el tema se ha caracterizado por la falta de información oficial de parte de ambas compañías. Sin embargo, el día de ayer la AGCC emitió un comunicado en el que indica que, al menos de su parte, se deslinda por completo de Full Tilt Poker y ya no media los problemas que existan entre la sala y los usuarios afectados.

“La AGCC no tiene más la autoridad para intermediar los problemas o disputas que un jugador tenga con Full Tilt Poker”, comienza el comunicado y continúa con una sugerencia: “Si los jugadores se consideran víctimas de un crimen o un fraude deben contactar a la policía local en el lugar de residencia y reportarles a ellos el problema”. Según la AGCC, “Los problemas así serán tratados de una forma centralizada”.

El anuncio no hace ninguna referencia a las negociaciones que actualmente están en proceso entre el Grupo Bernard Tapie y los ejecutivos de Full Tilt Poker para que aquel adquiera la sala.

Finalmente, la última sugerencia de la AGCC al respecto de este tema es, en todo caso, unirse a alguna de las demandas civiles masivas que han realizado jugadores de Estados Unidos o Canadá. “Los detalles pueden encontrarse con una simple búsqueda en Internet”, finalizó el comunicado