[Blackjack Pro] Gambler 4 Ever: Maroto's blog

    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      Luego no digáis que tal. Yo aviso. Lo más probable se que lo perdáis todo, pero aún así... Hasta ahora aplicando el sistema Oscar he convertido $50 en $2000 en menos de tres semanas. Y, tras retirarlo todo y mudarme a Betfair con 300€, durante las noches de esta última semana los he convertido en 2000€. O sea, que si para ser un pro hay que ganar más dinero del que se ganaría trabajando, puedo decir que soy un blackjack pro. :pokerface:



      Este post es perjudicial para la salud. ¡Mejor sigue con el poker!

      Para no perder la tradición, algo de banda sonora antes del ladrillo.



      We went to play blackjack, kept hitting twenty three.
      Couldn't help but notice this Mexican just staring at me.
      Or was it my monkey? I couldn't be sure, it's not like
      you'd never seen a monkey in rollerblades and dungarees before.
      Now don't test my patience 'cause we're not about to run.
      That's a bad ass monkey boy and he's packing a gun.
      'My name is Rodriguez', he says with death in his eyes.
      'I've been chasing you for a long time amigos,
      and now your monkey's gonna die!'
      ♫ ♫ ♫


      ______________________________________________________________

      [SIZE=16][COLOR=darkred][B][u]El sistema Oscar: un sistema de apuestas aplicado al blackjack.[/U][/B][/COLOR][/SIZE]


      1. El margen de ventaja del casino.

      En cualquier juego de casino, nuestros beneficios a largo plazo vienen determinados por un concepto matemático: el margen de ventaja del casino. Si bien un jugador puede ganar al casino en sesiones concretas, el casino siempre termina ganando. Y esto ocurre porque las reglas del juego le favorecen a largo plazo.

      Por ejemplo, en la ruleta podemos apostar en casillas que pagan 1 a 1 (rojo o negro, par o impar, manque o passe). De apostar al negro $1 y acertar, recibimos otro $1 adicional. Son un total de 18 casillas de cada signo, por lo que en teoría si jugamos millones de tiradas de ruleta acertaremos 18 de cada 36 veces. Por tanto, podremos ganar o perder sesiones individuales, pero a largo plazo nuestra expectativa de ganancia será de cero.

      Éste sería un mundo feliz para los jugadores, si el casino no incluyera en la ruleta la casilla del Cero. De caer allí la bolita los jugadores pierden todas sus apuestas, y el casino se embolsa un botín. Es algo que a largo plazo sucederá en 1 de cada 37 tiradas. Así, teniendo en cuenta la casilla Cero, la probabilidad de ganar a largo plazo en las casillas de pagos 1 a 1 se reduce a 18 ocasiones de cada 37. Es decir, ahora un 48.65% del tiempo doblaremos nuestro dinero, y lo perderemos un 51.35% del tiempo. Eso le da al casino un margen de ventaja del 2.70%. Y por tanto, por cada $1000 que juguemos, a largo plazo estaremos perdiendo $2.70 por mucho que a corto plazo podamos terminar $50 arriba o $50 abajo.

      Es evidente que si estamos dispuestos a jugar en el casino, preferiremos los juegos que le garanticen un menor margen de ventaja al casino. Así, suceda lo que suceda en una sesión concreta, tendremos menos pérdidas a largo plazo. Conocer ésto es fundamental: el margen de ventaja a largo plazo que las reglas de un determinado juego proporcionan al casino es intocable. Nada puede convertir un juego desfavorable en un juego favorable, siempre teniendo en cuenta el largo plazo. Sin embargo, si no se pudiese ganar al casino a corto plazo, nadie jugaría. Ya que a largo plazo perderemos, si hay algún punto en el que se pueden tratar de aumentar las ganancias es en el corto plazo. Aunque cobrar una ventaja así implique sacrificar algo de seguridad a medio plazo.

      Una vez que tenemos claro ese concepto (nada puede superar el margen de ventaja a largo plazo, pero a corto plazo el casino es batible), lo primero que haremos será elegir un juego en el que la ventaja del casino sea la menor posible. Porque si vamos a perder dinero a largo plazo, cuanto menos mejor. Nos ceñiremos al blackjack porque es un juego en el que siguiendo ciertas reglas podemos reducir la ventaja del casino a menos del 1%. Durante la primera parte del blog estuve jugando el Blackjack de Playtech de William Hill, que garantiza al casino un margen de ventaja del 0.52%.

      Y últimamente abrí cuenta en Betfair para probar su Zero Blackjack en el que, en teoría, la ventaja de la casa es del 0%, gracias a que pagan 2 a 1 las 21 formadas con 5 cartas y los blackjack suited. La pega es que no permiten doblar manos suaves, y eso es una mierda. Si no te llegan blackjack suited (la 21 con cinco cartas sale una o dos veces de cada mil manos), pues estás frito. En resumen, lo que me ha parecido es que la desventaja real es mucho mayor que con el blackjack clásico. Espero no haberme equivocado en eso.

      La segunda cosa que haremos será estudiar el juego hasta comprenderlo. Para que la desventaja sea la mínima posible debemos de acostumbrarnos a utilizar la tabla de estrategia básica. Es producto de simulaciones de millones de manos y contiene las jugadas óptimas en cada situación. El significado de las casillas es: H-Hit es pedir carta, S-Stand es plantarse, D-Double es doblar y S-Split separar. Ds es Double/Stand, doblar o si no es posible plantarse.



      Siguiendo la tabla realizaremos los movimientos con mejor expectativa de ganancia. Pensando en el largo plazo, al aplicar esas jugadas óptimas obtendremos más ganancias con nuestras manos fuertes y reduciremos las pérdidas de nuestras manos débiles.

      La tercera cosa que haremos será asegurarnos que dispondremos de un capital suficiente en cada momento para que el tiempo que dediquemos a aprender estos conceptos no sea tiempo desperdiciado. El peor final que nos acecha es tener que asumir un fracaso por no haber estado preparados para ganar. Si finalmente fracasamos, que no sea por haber querido correr antes de estar preparados para caminar.

      La cuarta cosa que haremos será estudiar algún método para maximizar las ganancias a corto plazo, a cambio de asumir un mayor riesgo a medio plazo. Sin olvidar que a largo plazo nada cambiará, porque nuestra expectativa de ganancia se verá reducida al margen de ventaja del casino. Es en este punto donde entrarán en juego los sistemas de apuesta.


      2. Algunos conceptos de gestión del capital de juego.

      Para jugar al blackjack con ciertas garantías, hemos de disponer de un capital de juego suficiente que nos permita soportar la variabilidad de los resultados a corto plazo. Si a largo plazo el margen de la casa nos supone una desventaja del 1% nuestra expectativa a largo plazo es que de cada unidad apostada ganaremos $0.495 y perderemos $0.505. Pero a corto plazo la expectativa de ganancia será diferente. En cien manos podremos terminar $5 arriba o $7 abajo sin que por ello el margen de la casa no sea del 1%. Lo habitual es que a corto plazo los resultados dependan de que tengamos éxito o no en doblar ciertas manos, en recibir blackjack más o menos veces de lo habitual y, en definitiva, de recibir más manos buenas que malas en un corto espacio de tiempo.

      También hay que tener en cuenta que siguiendo una apuesta plana nuestra apuesta media será algo superior a $1 por mano (según tengamos ocasión de doblar más o menos manos), pero que siguiendo las reglas del sistema Oscar nuestra apuesta media será mucho mayor. Aumentar la desviación de la expectativa de ganancia es el precio que hay que pagar a cambio de recibir mayores beneficios en el mismo tiempo.

      Por tanto, debemos de ser conscientes de que con el sistema Oscar podemos maximizar nuestras ganancias a corto plazo, a cambio de asumir un riesgo mayor a medio plazo, con el límite de que a largo plazo no habrá diferencias con la expectativa de ganancia que obtendríamos utilizando una apuesta plana. Y por ello es necesario diseñar una gestión del capital de juego que nos permita aprovechar el corto plazo de manera adecuada y soportar un medio plazo en el que las pérdidas llegarán a ser mayores de las que nos ofrecería la apuesta plana.

      El capital de juego se puede definir como un múltiplo de las unidades de apuesta que dedicaremos en cada sesión. Por ejemplo, si queremos empezar cada sesión con $100 y jugar durante una semana entera, nuestro capital debería de consistir en $700. Cuantas más unidades de apuesta tenga nuestro capital, más tiempo podremos jugar y menos significativo será el resultado de cada sesión individual (el porcentaje en el que variará el capital después de cada sesión será menor). Por tanto, en proporción ganaremos menos dinero pero menos probable será también terminar en bancarrota.

      La gestión de capital que suelo utilizar es de 300 unidades de apuesta para comenzar a atacar un nivel determinado. Con 200 unidades no es raro que sufrir dos malas sesiones seguidas destruya nuestro capital. Y con 100 unidades o menos no nos queda margen de fracaso. Una serie complicada nos impide jugar dentro de unos márgenes cómodos.

      Según una gestión fija de 300 unidades por nivel, jugaremos en $1 con $300 hasta alcanzar los $600, en $2 al alcanzar los $900, en $3 hasta alcanzar los $1200, etc. De seguir siempre la proporción de unidad de apuesta en 1/300 del capital, cuando las cosas van bien subiremos rápido al siguiente nivel. Pero si las cosas van mal tendremos que retroceder muy rápido a niveles inferiores. Un ejemplo: empezamos el nivel de $3 con $900 (300 unidades). Perdemos dos sesiones de 100 unidades. Con los $300 restantes hemos de retroceder dos niveles de apuestas. Otro ejemplo: empezamos el nivel de $2 con $600 (300 unidades). De perder dos sesiones de 100 unidades, nuestro capital será de $200 y el riesgo a asumir será mayor, ya que de seguir jugando ni siquiera podremos ceñirnos a nuestra gestión de 300 unidades por nivel.

      Por tanto, una vez que conocemos lo que la gestión fija nos ofrece, hemos de planificar otra gestión del capital para suavizar el efecto que la subida de nivel puede tener en el capital. Nuestra intención sigue siendo alcanzar una caída más paulatina a cambio de obligarnos a una subida más tardía. Esto se logra mediante la gestión acumulativa: para subir un nivel de apuesta hemos de mantener el capital suficiente como para poder jugar todos los niveles anteriores. Así, teniendo en cuenta una gestión de 300 unidades por nivel, empezaremos en $1 con $300 y subiremos a $2 con $900 ($600 del nivel actual y $300 de niveles anteriores). Subiremos a $3 con $1800 ($900 del nivel actual y $900 de los niveles anteriores), etc. Así, en caso de perder varias sesiones en un corto espacio de tiempo, aún podemos permitirnos retomar el nivel anterior. Y además, el camino para volver al nivel superior no será tan largo.

      El inconveniente más claro de esta gestión es que tendremos que completar más series para subir, pero la ventaja de que tendremos que perder muchas más para bajar de nivel supera por mucho a ese inconveniente. Si queremos reducir más los riesgos, podemos diseñar una gestión acumulativa con subidas de nivel en fracciones de $0.50. Siendo un tipo especial de gestión acumulativa, con esta gestión fraccionada las diferencias entre las apuestas de los distintos niveles no serán tan bruscas, por lo que aún será más lenta la velocidad de subida. Pero también la de bajada.

      Extrapolando las meras ganancias, una gestión fija de 300 unidades nos lleva al nivel de $2 con $600, al de $3 con 900, al de $4 con 1200 y al de $5 con $1500. De perder 100 unidades en $5 nuestro capital se vería reducido en un 33%. En cambio, con la gestión acumulativa subiríamos a $2 con $900, a $3 con $1800, a $4 con $3000 y a $5 con $4500. De perder 100 unidades en el nivel $5 nuestro capital se vería reducido en un 11.11%, Finalmente, con la gestión fraccionada subiríamos a $1.50 con $750, a $2 con $1350, a $2.50 con $2100… y para cuando subiéramos a $5 nuestro capital constaría de $8100. De perder 100 unidades del nivel nuestro capital se reduciría en un 6.17%.

      Al ignorar la apuesta plana y optar por un sistema de apuestas, hemos de ser conscientes de que la apuesta media será mayor. Con la apuesta plana la apuesta media es de algo más de 1 unidad (dado que tenemos la opción de doblar), pero en el caso de usar el sistema Oscar, después de un par de miles de manos raramente será inferior a 3. Por otra parte, de seguir la apuesta plana raramente perderemos 100 unidades por sesión a menos que juguemos un par de miles de manos. En el caso de optar por un sistema de apuestas, deberemos de precavernos contra esa posibilidad, y por tanto diseñar una gestión de capital más conservadora que la tradicional (que recomienda entre 30 y 50 unidades para sesiones de 1 a 3 horas).

      Antes de experimentar con un sistema de apuesta, conviene tener claro el panorama: estaremos optando a mayores beneficios a corto plazo, asumiendo más riesgos a medio plazo. A largo plazo optar o no por un sistema de apuesta es irrelevante: nada puede revertir el margen de ventaja del casino, porque son las propias reglas del juego y su estructura de pagos quienes determinan esa ventaja. Pero de todos modos, se utilice un sistema de apuesta o se siga con la apuesta plana, uno de los dos resultados probables sigue siendo el mismo. Perderlo todo. La diferencia está en la otra cara de la moneda.

      Actualmente estoy optando por una gestión acumulativa de 400 unidades por nivel. Como he dicho, se trata de mantener siempre un capital que contenga, en cualquier momento dado, los capitales necesarios para los niveles anteriores y para el nivel que estemos jugando. Pero hay que sacar algo en claro, ¿verdad? Así pues, también hay que planificar el momento apropiado para realizar nuestros primeras retiradas de ganancias a la vez que nos garantizamos un capital suficiente para poder sacarle rendimiento.



      Ésta es mi gestión de bank a día de hoy. Se puede comprobar que, a medida que ascendemos niveles ocurren varias cosas. Cada vez estamos arriesgando un porcentaje menor de nuestro capital de juego (ratio). Además el objetivo de series para subir de nivel disminuye (y por tanto a medida que transcurra el tiempo ganaremos dinero más rápido). Y dado que realizaremos retiradas de fondos periódicamente, siempre hemos de mantener en la cuenta el capital suficiente para el nivel actual y el anterior. Así evitamos riesgos y tentaciones. No queremos que nos roben la cuenta con todo el dinero, ni que la sala entre en suspensión de pagos. Donde mejor está el dinero es en la cuenta bancaria. Si tenemos que realizar algún ingreso por haber perdido el bank de un nivel, pues tan contentos. Después de todo, les estaríamos pagando con su propio dinero. :P


      3. Los sistemas de apuesta: el sistema Oscar.

      Un modo de definir un sistema de apuestas como un conjunto de reglas para la variación del tamaño de las apuestas, con las que se pretende lograr mayor beneficio a corto plazo (con respecto a la apuesta plana) a cambio de asumir mayor riesgo a medio plazo.

      Existen muchos sistemas de apuesta distintos, y no me detendré en ninguno de ellos. Pero antes de seguir un sistema de apuestas, es bueno conocer algo ya demostrado empíricamente: variar el tamaño de la apuesta según eventos pasados no tiene ningún efecto apreciable en los beneficios a largo plazo con respecto a la apuesta plana.

      La ventaja está en el corto plazo. Ningún sistema de apuestas puede alterar el margen de ventaja a largo plazo, y por ello todos los sistemas de apuestas son sistemas fallidos. Lo que diferencia a unos de otros es su efecto en las ganancias a corto plazo y el riesgo que debemos de asumir a medio plazo. El sistema Oscar es probablemente uno de los más conservadores: el ritmo de ganancias a corto plazo es más lento que otros, pero el riesgo de bancarrota a medio plazo también es menor. Y, dado que durante una vida entera dedicada al blackjack raramente podremos alcanzar el largo plazo, es una manera tan buena como cualquier otra de perder el capital de juego. Pero es la mejor manera para aumentarlo a buen ritmo, hasta entonces.

      El sistema Oscar funciona bien en rachas negativas (perdemos menos que con otros sistemas) y en rachas positivas (recuperamos antes las pérdidas que con otros sistemas). Comienza a dejar de funcionar cuando nos encontramos con rachas neutras (largas cadenas de una mano perdida, otra ganada, otra perdida, otra ganada) intercaladas entre rachas perdedoras. En estas ocasiones, el tamaño de las apuestas se dispara, las pérdidas se multiplican y las perspectivas de ganancia van alejándose sin que podamos recuperarlas fácilmente.

      El sistema Oscar sigue unas pocas reglas básicas:

      • a) Comenzamos cada serie de manos apostando una unidad.
      • b) Terminamos la serie al ganar una unidad neta.
      • c) Mantenemos la apuesta tras perder una mano.
      • d) Aumentamos la apuesta en una unidad tras ganar una mano.
      • e) Reduciremos la apuesta a las unidades necesarias para terminar la serie.
      La última regla es la clave del sistema. Reduce el riesgo producido al aumentar el tamaño de la apuesta. Nuestra apuesta final sólo podrá ser superior en 1 unidad a las pérdidas (salvo de recibir blackjack antes: entonces con ganar ½ unidad es suficiente; o pudiendo doblar o dividir contra manos débiles como 5 o 6). Es frecuente que una serie negativa (más manos perdidas que ganadas) implique ganancias antes de convertirse en una serie positiva (más manos ganadas que perdidas). Veamos algunos ejemplos.

      -1-1+1+2 -----------------------------------> Desventaja de 0%, beneficios de 20%
      -1-1+1-2+2+2 -----------------------------> Desventaja de 0%, beneficios de 11.11%
      -1-1-1-1+1+2+2 ---------------------------> Desventaja de 14.29%, beneficios de 11.11%
      -1-1+1-2-2+2+3+1 ------------------------> Desventaja de 0%, beneficios de 7.69%
      -1-1-1+1-2-2+2+3+2 ---------------------> Desventaja de 11.11%, beneficios de 6.66%
      -1-1-1-1+1-2+2-3+3+4 -------------------> Desventaja de 9.09%, beneficios de 5.26%
      -1-1+1-2-2+2-3-3+3-4+4+5-2+2+2 ----> Desventaja de 6.66%, beneficios de 2.70%
      -1-1+1-2-2+2-3-3+3-4-4+4+5+6 -------> Desventaja de 14.29%, beneficios de 2.44%
      Si reunimos todas las series anteriores, el resultado es que hemos ganado 33 manos por 40 perdidas. En total perdimos 7 manos netas de 73 totales, lo que implica que el casino ha gozado de una ventaja a corto plazo de un 9.59% sobre nosotros. De haber optado por una apuesta plana esas hubieran sido nuestras pérdidas. En cambio, con el sistema Oscar hemos ganado 8 unidades de 158 apostadas. Son un 5.06% de beneficios.

      Así, se puede ver que con el sistema Oscar no sólo hemos perdido menos dinero que con la apuesta plana, sino que pese a sufrir una serie perdedora hemos logrado obtener beneficios. Y éste es el objetivo del sistema: transformar las pérdidas a corto plazo en beneficios a corto plazo. Aunque para ello sea imprescindible apostar más dinero, lo que a medio plazo puede acelerar nuestras pérdidas con respecto a la apuesta plana.

      Al alterar el tamaño de las apuestas lo que realmente hacemos es reducir artificialmente el número de manos que restan de ganar para conseguir un saldo mayor al último saldo tope que logramos. Comprobemos esta afirmación con otro ejemplo. Supongamos un saldo de 100, con el que comenzamos una nueva serie en unidades de apuesta de 1.

      -1-1-1-1 (4 unidades abajo, apostamos 1, estamos a 5 manos para 101 de saldo tope)
      +1 (3 unidades abajo, apostaremos 2, estamos a 2 manos [+2+2] para 101)
      -2-2 (7 unidades abajo, apostaremos 2, estamos a 3 manos [+2+3+3] para 101)
      +2 (5 unidades abajo, apostaremos 3, estamos a 2 manos [+3+3] para 101)
      -3-3 (11 unidades abajo, apostaremos 3, estamos a 3 manos [+3+4+5] para 101)
      +3 (8 unidades abajo, apostaremos 4, estamos a 2 manos [+4+5] para 101)
      +4 (4 unidades abajo, apostaremos 5, estamos a 1 mano [+5] para 101)
      +5 (1 unidad arriba, fin de serie, desventaja de 23.08%, beneficios de 3.45%)
      De ganar esta última mano, estamos logrando beneficios pese a estar en desventaja, por las variaciones de los tamaños de las apuestas. Se puede comprobar que al subir a 2 ya perdemos tres manos netas, pero ganando dos terminaremos en positivo. Al subir a 3 perdemos cuatro manos netas, pero hemos de ganar sólo dos. Al subir a 4 perdemos cinco manos, y seguimos a tiro de dos. Al subir a 5 unidades vamos cuatro manos netas abajo, pero ganando la siguiente mano terminamos con beneficios. La conclusión del ejemplo anterior es que variando el tamaño de las apuestas convertimos una desventaja amplia (23.08%) en unos beneficios mínimos (3.45%).

      De lograr mantener estos resultados en el tiempo, el sistema Oscar nos proporcionará un ritmo sólido de ganancias a un riesgo moderado. Pero tarde o temprano nos toparemos con una racha fatídica que nos haga aumentar demasiado el tamaño de la apuesta. Nos hallaremos en una situación difícil de remontar. Es probable que perdamos más de la mitad de las unidades de nuestro capital de juego, y que estemos jugándonos un gran porcentaje del mismo con la obligación de tener que ganar muchas manos seguidas para terminar en positivo. Entonces lo más probable es que la serie nos lleve a la bancarrota.

      Imaginemos que nuestro capital consta de 100 unidades de apuesta. Parece difícil perder tanto en poco tiempo, ¿verdad? Mi récord personal está en perder 15 manos seguidas. Con apuestas de 1 unidad. Me sucede en una serie avanzada y aún estaría buscando el camión que me atropelló. Pero no hace falta perder muchas manos seguidas. Tan sólo perder unas pocas después de que largas rachas de mano perdida y mano ganada nos hayan obligado a aumentar el tamaño de las apuestas más allá de lo razonable. Con el siguiente ejemplo demostraré lo rápido que puede llegar la bancarrota.

      -1-1-1-1+1 (perdemos 3 unidades, apostaremos 2, nos quedan 97)
      -2+2 (perdemos 3, apostaremos 3, nos quedan 97)
      -3+3 (perdemos 3, apostaremos 4, nos quedan 97)
      -4-4-4+4 (perdemos 11, apostaremos 5, nos quedan 89)
      -5+5 (perdemos 11, apostaremos 6, nos quedan 89)
      -6-6+6 (perdemos 17, apostaremos 7, nos quedan 83)
      -7+7 (perdemos 11, apostaremos 8, nos quedan 83)
      -8-8+8 (perdemos 19, apostaremos 9, nos quedan 81)
      -9+9 (perdemos 19, apostaremos 10, nos quedan 81)
      -10-10+10 (perdemos 29, apostaremos 11, nos quedan 71)
      -11+11 (perdemos 29, apostaremos 12, nos quedan 71)
      +12 (perdemos 17, apostaremos 13, nos quedan 83)
      -13+13 (perdemos 17, apostaremos 14, nos quedan 83)
      -14+14 (perdemos 17, apostaremos 15, nos quedan 83)
      -15-15-15+15 (perdemos 47, apostaremos 16, nos quedan 53)
      Aquí las pérdidas casi superan al capital restante. Una larga racha de resultados pierde, gana, pierde, gana nos obligó a aumentar la apuesta. Una posterior racha de unas pocas manos perdidas nos puso en una situación muy comprometida. Tan sólo tenemos capital para poco más de 3 manos. De perder la siguiente mano nos asomamos al abismo.

      -16 (perdemos 63, apostaremos 16, nos quedan 37)
      Para terminar en positivo necesitaríamos ganar 4 manos consecutivas (apostando 16 para 47, 17 para 30, 18 para 12, 13 para terminar en positivo) pero para perderlo todo sólo necesitamos dos manos (16 para 79, 16 para 95) y nos jugamos el resto del capital con la esperanza de que nos dure más de una mano.

      Claro que, de ganar la mano anterior las cosas siguen complicadas, pero ya no tanto.

      +16 (perdemos 31, apostaremos 17, nos quedan 69)
      Se puede comprobar mediante la larga serie de manos anterior que si nos encontramos en una racha de pierde-gana, aumentar la apuesta indiscriminadamente lo único que hace es acelerar el carácter de la próxima racha. Si ésta es positiva reduciremos las pérdidas rápidamente y si es negativa tan sólo estaremos perdiendo a buen ritmo altos porcentajes de nuestro capital.

      Y por tanto debemos de ser conscientes de que, pese a que el sistema Oscar nos funcione en varias sesiones, dejará de hacerlo en otras. Porque tarde o temprano llegará la serie que lo ponga a prueba. Y debemos de saber identificar esos momentos para poder ser capaces de poner remedio a la situación antes de que se vuelva irreversible.

      Así, podemos definir tres fases de efectividad del sistema Oscar puesto en relación con los resultados que obtendríamos de utilizar siempre una apuesta plana:

      • a) El Sistema Oscar obtiene mejores resultados que la apuesta plana.
      • b) El Sistema Oscar obtiene peores resultados que la apuesta plana.
      • c) El Sistema Oscar obtiene resultados similares a la apuesta plana.

      En la primera fase, no hay motivo para abandonar el sistema. En la segunda, el sistema nos hace perder más rápidamente, y lo mejor que podemos hacer es abandonarlo. En la tercera, el sistema llega a un punto en el que aunque aún no nos perjudica, ya no está proporcionándonos ventaja alguna. Lo mejor que podemos hacer es realizar una pausa para retomarlo cuando nos pueda volver a ser beneficioso. Veamos estas dos últimas fases con más detenimiento.


      4. Echando anclas al sistema Oscar: los conceptos de límite.

      Para aprovechar los momentos de máxima efectividad del sistema hay que conocer y saber identificar los momentos en los que se acerca un punto de inflexión. Anticiparse a ellos es la única manera de paliar sus efectos. Si seguir el sistema nos perjudicará más que una apuesta plana, disponemos de tres tipos de ancla. Siempre que alcancemos unos determinados límites para la sesión cancelaremos la serie y dejaremos de jugar.

      • a) Límite de ganancias: un objetivo de ganancias que justifique el riesgo asumido. De alcanzar esas ganancias, cerraremos la sesión. Por ejemplo, tras una sesión logramos completar 50 series con éxito. Con ello nuestro capital ya consta de 300 unidades. Nos damos por satisfechos y cerramos la sesión. Normalmente nuestro límite de ganancias debe de ser la mitad del límite de pérdidas.
      • b) Límite de pérdidas: las unidades de las que podemos prescindir sin que futuras sesiones queden comprometidas. Por ejemplo, con 300 unidades de apuesta en nuestro capital, nos marcaremos unas pérdidas de 100 unidades para cerrar la sesión. Así dejaremos un capital de 200 unidades que podremos utilizar durante futuras sesiones confiando en que entonces el sistema nos sea más propicio.
      • c) Límite de apuestas: un tope del tamaño de las apuestas. Dado que a medida que crece el tamaño de las apuestas disminuye la efectividad del sistema y el riesgo se multiplica, fijaremos una apuesta máxima en relación con nuestro límite de pérdidas. De alcanzar este tope asumiremos las pérdidas y cerraremos la sesión. Por ejemplo, si nuestro límite de pérdidas es de 100 unidades nuestro límite de apuesta no será mayor que 15. Si nuestro límite de pérdidas es de 200, nuestro límite de apuesta será de 20.

      Así, cuando el sistema Oscar esté funcionando a pleno ritmo, el ritmo de las ganancias será mayor que con la apuesta plana, y podremos cerrar la sesión de manera exitosa. Pero cuando el sistema Oscar rebase sus límites y llegue a un punto sin retorno, poner estas anclas nos garantizará que las pérdidas serán menores a las que obtendríamos si nos obcecamos y tratamos de recuperar lo perdido rápidamente.


      5. Pausando el sistema Oscar: la congelación y la fracción de apuestas.

      Existe un momento intermedio en el que aplicar el sistema (en vez de seguir una apuesta plana) no nos perjudica mucho, pero no disminuye de manera significativa el número de manos que nos restan por ganar para terminar la serie en positivo. Esto suele ocurrir con tamaños de apuestas medios y pérdidas considerables. En este tipo de ocasiones es útil pausar el sistema para retomarlo después, en el momento en el que la reducción de las pérdidas justifique una reducción del tamaño de las apuestas. Una vez que decidimos pausar el sistema Oscar, seguiremos varios pasos sucesivos:

      • 1)Congelar las apuestas intermedias: Tras ganar una mano pausamos el sistema y desde entonces realizaremos sucesivas apuestas planas iguales en tamaño a la apuesta anterior. Nuestro objetivo será reducir las pérdidas en una mano neta.
      • 2)Aumentar la apuesta para congelarla: Cuando reduzcamos las pérdidas en una mano neta, aumentaremos en una unidad el tamaño de la apuesta. Congelaremos las siguientes apuestas hasta reducir las pérdidas en otra mano neta. Repetiremos esta fase hasta que lleguemos a una de las siguientes posibles conclusiones.
        a. Alcanzado el límite de pérdidas, terminaremos la sesión.
        b. Alcanzado el límite de apuestas, nos limitaremos a sucesivas apuestas planas que mantendremos hasta llegar a otra de estas conclusiones.
        c. De restar una mano para el final de la serie (en casos como estar 14 abajo y tener que apostar 12 unidades consideraremos que nos resta una mano, ya que la apuesta para la segunda mano sería residual), se nos presentan dos opciones adicionales: tener que ganar una última mano neta, o fraccionar la última apuesta a la mitad para tener que ganar dos.
      • 3) De optar por tener que ganar una última mano neta terminaríamos en positivo cerca del 50% de las veces. Un 25% de las veces perderíamos la primera mano y ganaríamos la siguiente para seguir como estábamos. Pero el 25% de las veces perderemos dos manos y, de seguir la tendencia; pronto nos veremos abocados a un escenario complicado: de nuevo con amplias pérdidas, lejos de un final positivo para la serie, planteándonos si volver a la congelación sin fracciones, y de hacerlo tendríamos escaso margen para aumentar el tamaño de las apuestas.
      • 4) De optar por fraccionar la última apuesta a la mitad nos obligaremos a ganar dos manos netas. El 25% del tiempo ganaremos las dos manos seguidas y la serie terminaría. El 50% de las veces nos quedaríamos como estábamos. El 25% de las veces perderemos dos manos, pero las pérdidas no serían tan amplias, el final de la serie estaría más cerca, algo más lejos el momento de la congelación sin fracciones, y de hacerlo nos quedaría un buen margen para aumentar la apuesta. A la hora de calcular el tamaño de las fracciones de apuesta, funciona así.
        d. La primera apuesta fraccionada será la mitad exacta de las pérdidas, redondeando hacia abajo. Congelaremos el tamaño de apuesta hasta que ganemos una mano neta. Por ejemplo, tras ganar una mano de 12 unidades estamos 12 abajo. Nuestra primera fracción será de 6 hasta que las pérdidas se reduzcan a 6 o nos veamos obligados a terminar la sesión.
        e. La segunda apuesta fraccionada será del resto de las pérdidas más una unidad. Congelaremos el tamaño de la apuesta hasta ganar la última mano neta. En el ejemplo anterior hemos apostado 6 unidades y reducido las pérdidas a otras 6. Nuestra segunda fracción será de 7 hasta terminar la serie en positivo o vernos obligados a terminar la sesión.
        f. Una tercera apuesta fraccionada sólo la consideraremos después de recibir un blackjack tras perder una mano. Como nuestra apuesta nos será pagada 3 a 2 ahora terminaremos en positivo ganando una apuesta residual. Lo que haremos será ajustar el tamaño de la apuesta final al resto de las pérdidas redondeando hacia arriba. Dado que las pérdidas se han vuelto menores, no hay razón para no seguir el sistema Oscar de nuevo. Continuemos con el ejemplo anterior: perdiendo 6 apostamos 7, perdemos esa mano (13 abajo) y en la siguiente recibimos un blackjack (ganamos 10.50). Restan solo 3.50 unidades para terminar la serie en positivo. Apostaremos 4 unidades, y seguiremos con el sistema Oscar. De perder dos manos (15.50 abajo) y ganar la tercera (11.50 abajo) apostaremos 5 unidades.

      Comprobemos estos conceptos desarrollando un ejemplo largo. Supongamos que hemos sufrido una racha negativa y estamos 55 unidades abajo con un tamaño de apuesta de 10 unidades. Ganamos una mano (45 abajo) y optamos por congelar las manos intermedias hasta reducir en gran parte la desventaja. Así, mantenemos la apuesta en 10 unidades. Perdemos una mano y ganamos dos (35 abajo). Como hemos reducido las pérdidas en una mano neta, aumentamos en una unidad el tamaño de la apuesta, congelándola hasta ganar otra mano neta. Apostamos 11, perdemos dos manos y ganamos tres (24 abajo). Ahora nuestra siguiente apuesta será de 12 hasta ponernos a tiro de una mano para terminar la serie. En un intervalo de diez manos encadenamos una larga racha neutra.

      Después perdemos dos manos y ganamos tres seguidas (12 abajo). Hemos reducido las pérdidas significativamente. Ahora podemos subir la apuesta a 13, ganar una mano y terminar con la serie en positivo. Pero no queremos tener que volver a la situación anterior si recibimos un puñado de malas manos, y optamos por fraccionar la apuesta. El plan es ganar una mano por 6 unidades. De perder esa primera mano congelaremos la apuesta hasta haber reducido las pérdidas a 6 unidades. De perder entonces unas cuantas manos seguidas nos veremos abocados a nuevas congelaciones y nuevos aumentos de apuesta sucesivos.

      Supongamos que terminamos una serie de manos de manera positiva, reduciendo las pérdidas a las últimas 6 unidades. Nuestra segunda fracción de apuesta será de 7. De ganar la mano, todo termina y podemos respirar tranquilos. De perder varias manos, haremos lo mismo que con la primera fracción. Pero supongamos que perdemos las dos primeras manos (20 abajo) para recibir un blackjack en la tercera (9.50 abajo). Es la ocasión perfecta para optar por una tercera fracción. Podríamos realizar una primera apuesta de 5 y una segunda de 5 o 6 unidades para tratar de terminar en positivo.

      Entonces, según factores como las ganancias acumuladas en la sesión, el tiempo que nos ha llevado, nuestro cansancio acumulado, si el riesgo asumido nos parece excesivo… nos decidiremos por continuar la sesión o por cerrar definitivamente y darnos con un canto en los dientes por haber podido conservar nuestro capital cuando el croupier estaba al rojo vivo.


      6. Determinando el momento propicio para congelar la apuesta.

      El problema de apartarse del sistema Oscar para aplicar la congelación de apuestas es poder determinar cuándo nos resultará provechoso el cambio. Para hallar el punto de inflexión en el que el sistema Oscar nos perjudica y la apuesta plana nos beneficia, hemos de tener en cuenta los límites que nos hemos fijado para terminar la sesión.

      • 1) Si las pérdidas equivalen al 40% del límite de pérdidas, congelamos. Así nos reservamos suficiente capital para apostar en las siguientes manos.
      • 2) Si la próxima apuesta equivale a la mitad del límite de apuesta, congelamos. Así nos reservamos espacio para posteriores subidas del tamaño de las apuestas. Por ejemplo, si nuestro límite de apuesta es de 20 unidades y estamos apostando 10, congelaremos la apuesta hasta ganar una mano neta y reducir las pérdidas.
      • 3) Las pérdidas de la serie actual pueden llevarnos a un saldo aún positivo o a uno negativo. Por tanto, hemos de relacionar las pérdidas con el límite de ganancia. Por ejemplo, si nuestro límite de ganancias es de 100 unidades, no es lo mismo perder 50 si antes hemos ganado 75 o si hemos ganado tan sólo 25.
        a. Pérdidas del 100% del límite de ganancia: cancelamos la serie. Si es la primera vez empezamos nueva serie. Si es la segunda vez, cerramos la sesión.
        b. Pérdidas del 50% del límite de ganancia: congelamos.
        d. Pérdidas menores del 50% del límite de ganancia: seguimos aplicando el sistema Oscar.

      Por ejemplo, supongamos que nuestros parámetros para la sesión son de 500 unidades de capital, un límite de pérdidas de 200, un límite de ganancias de 100 y un límite de apuestas de 20. Según los distintos criterios, tendremos que tener en cuenta qué hacer según sean nuestras pérdidas:

      100 abajo (2ª vez): cancelaremos la serie, cerraremos la sesión.
      100 abajo (1ª vez): cancelaremos la serie, empezaremos una nueva.
      99-81 abajo: margen para remontar con la congelación.
      80-50 abajo (o apuestas de 10 unidades): congelamos.
      49 abajo-99 arriba: aplicamos el sistema Oscar.
      100 arriba: cerraremos la sesión.
      Decidirnos por congelar/fraccionar es un arma de doble filo. Por una parte evita parte de los riesgos del sistema Oscar cuando las apuestas son altas, pero por otra nos obliga a ganar más manos para remontar las pérdidas. Es posible que estemos desaprovechando ocasiones en las que podríamos remontar con menos dificultad, pero también es cierto que nos ahorrará otras ocasiones en las que por no perder un tercio de nuestro capital estaríamos comprometiendo más de la mitad (y quién sabe si hasta el último centavo), a cambio de un beneficio mínimo.

      Para protegernos de una mala sesión, debemos de mantener una adecuada gestión del capital de juego. Cuanto mayor sea el número de unidades de apuesta de las que conste un capital, menos probable será que lo perdamos todo durante una mala racha.


      7. No trates de correr antes de aprender a caminar: las etapas del aprendizaje.

      Ahora que estamos familiarizados con los conceptos de gestión del capital de juego, con la estrategia básica para el blackjack, con las reglas del sistema Oscar, con sus límites y con sus anclas, seguro que tenemos ganas de empezar a practicar en mesas de verdad. Y eso es un error. Al principio es natural equivocarse en las decisiones a seguir, calcular mal las pérdidas y la unidad de apuesta apropiada, tener miedo durante nuestra primera vez que llegamos a estar 50 unidades abajo, etc. Lo normal es tener dudas, en definitiva.

      Y debemos de frenar las ganas por correr antes de ser capaces de caminar sin tropezar. No es bueno tener demasiada prisa por ganar, pero lo que nunca debemos de tener es prisa por perder. Y para ello lo más saludable es seguir estos pasos:

      • a) Meditar si merece la pena asumir riesgos extra a medio plazo a cambio de mayores beneficios a corto plazo, cuando a largo plazo utilizar un sistema o mantener una apuesta plana es irrelevante para el resultado final. Nuestro límite de ganancias siempre tenderá a la ventaja del casino multiplicado por la cantidad apostada y multiplicado por el número de manos: cuantas más manos juguemos y mayores sean nuestras apuestas, mayores serán las pérdidas a largo plazo.
      • b) Practicar el blackjack con dinero ficticio. Todavía no aplicaremos el sistema y seguiremos la apuesta plana. El objetivo de esta fase es aprender las reglas y acostumbrarnos a los movimientos habituales, para que al jugar por dinero no tengamos que pensar en movimientos concretos y podamos concentrarnos en las pérdidas y las apuestas. Todavía no nos importará el resultado de las sesiones.
      • c) Una vez que podamos aplicar la tabla de estrategia sin tener que mirarla, es hora de empezar a practicar con el sistema Oscar. El objetivo es adquirir soltura con las unidades de apuesta: cuando sea necesario una subida o una bajada hemos de ser capaces de no cometer errores. También practicaremos con los conceptos de los límites de la sesión, y los momentos para congelar y fraccionar las apuestas. Seguirá sin importarnos el resultado de las sesiones.
      • d) Realizaremos una simulación de juego real en un periodo de varias sesiones, a partir de una gestión de capital de 300 unidades de apuesta, aplicando todos los conocimientos adquiridos hasta entonces. Nuestro objetivo será ganar 6 sesiones de 50 unidades cada una para subir de nivel de apuestas. Y por tanto sí que nos va a importar el resultado final. El objetivo de esta fase es hacernos una idea de cómo funcionará el sistema cuando juguemos por dinero real.
      • e) Una vez que nos manejemos con soltura, hemos de asegurarnos que la primera larga serie de pérdidas nos suceda con dinero ficticio. El objetivo de esta fase es comprender cuán fácil es perderlo todo si se dan las circunstancias adecuadas. Con esta experiencia respetaremos más las rachas negativas, y nos será más fácil echar anclas cuando estemos jugando de verdad porque sabremos que podemos recuperar las pérdidas cancelando la serie y gestionando bien el bank que no usando el sistema Oscar cuando ya ha sobrepasado los límites.
      • f) Ya estamos preparados para jugar por dinero real. Hay un refrán que dice que “quien juega por obligación pierde por necesidad”. Hemos de asegurarnos que podemos poner en juego un dinero que, de perderlo, nuestra vida cotidiana no se vea afectada. Si necesitamos el dinero para otra cosa y nos lo jugamos tenemos muy poco que ganar y mucho que perder. Si ganamos querremos seguir jugando al mismo nivel, pero si perdemos estaremos sin blanca y encima pensaremos en lo que deberíamos de haber utilizado ese dinero. Si bien el sistema Oscar puede proporcionarnos unas ganancias moderadas a un riesgo moderado, el riesgo está ahí. Así que nos aseguraremos de arriesgar un capital que no nos afecte perder.
      • g) Si estamos convencidos en jugar por dinero real, nos repetiremos la pregunta de la primera fase. Si la respuesta es positiva y conociendo los riesgos podemos asumirlos, es momento de buscar un juego de blackjack con el menor margen de ventaja posible para el casino. Ya podemos apostar dinero real por primera vez.
      • h) Tras esto, sólo nos preocuparemos de jugar al blackjack y de aplicar todos los conceptos ya aprendidos cometiendo tan pocos errores como nos sea posible. Y lo único que ha de importarnos tras cada sesión serán las ganancias conseguidas, las pérdidas sufridas y cómo adaptaremos nuestra gestión del capital a todo ello.

      ______________________________________________________________

      Espero que os guste, y que no se os hayan secado las retinas después de haber leído 40.000 caracteres. Sed felices. Hasta la próxima.



      You say you want
      diamonds on a ring of gold,
      your story to remain untold,
      your love not to grow cold.
      All the promises we break
      from the cradle to the grave,
      when all I want is you.
      ♫ ♫ ♫


      "Debían de ser unos genios de los negocios. Tenían que serlo, para amasar una fortuna tan considerable saliendo de casa únicamente por las noches"
  • 291 respuestas
    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      Si es que cuando me pongo a darle a la tecla me paso tres pueblos.

      Como sabéis, estoy de vacaciones durante todo agosto. Para septiembre volveré al trabajo, y para mediados acudiré a un examen de oposición con el objetivo de sacar una notaza y optar a trabajar de mañanas de por vida en Ibiza. Así que no quiero despistarme mucho con el blackjack, sólo lo justo y necesario.

      La rutina de esta semana ha sido mañana de estudio, una hora de piscina, comer, algo más de estudio por la tarde (entre medias, café y tapa en el bar), cena y blackjack. El lunes noche ingresé $150 en William Hill para jugar unidades de $0.50 y tratar de volver a hacer lo que narré en el anterior blog. Pero me fue como el culo, y lo perdí todo. Por obcecarme en plena racha pésima. Fue lo mejor que me pudo pasar.

      El martes noche ingresé 300€ (sí, euros) en Betfair. Al principio estuve probando el Zero Blackjack, que afirman que no da ventaja al casino, pero no las tengo todas conmigo. Después de un par de miles de manos he vuelto al blackjack clásico, el de Playtech, con un 0.52% de ventaja del casino a largo plazo, pero que me resulta más cómodo: he notado que las rachas no son tan prolongadas. En fin, desde el lunes, ésta ha sido la evolución del bank.

      Martes 2: ($1) 300 - 550€
      Miércoles 3: 750€
      Jueves 4: 950€
      Viernes 5: 1200€ - ($2) 1500€
      Sábado 6: 2000€
      Asombroso, ¿verdad? Pues me ha llevado un total de 21 horas de juego. 8o



      Por otra parte, acabo de subir a mi 4Shared los videos que grabé y colgué en el anterior blog. Ahora tenéis la opción de verlos en Youtube siguiendo el canal SistemaOscar o descargarlos (nada de copyright, haced con ellos lo que os plazca, siempre que no sea hacer negocio) desde mi cuenta de 4Shared. Y si os gusta leer guiones cinematográficos, pues los últimos cuatro archivos es en lo que me ocupaba antes de conocer el poker: las 180 páginas de guión de "Jugadores de Ventaja".



      Y además he grabado el final de la última sesión. Se puede ver la hoja de Excel que me he decidido a utilizar para tabular mis resultados y poder analizarlos mejor. Y también una chica bien guapa que tengo como fondo de escritorio :P

      Lo podéis consultar acá:



      En fin. Vistos los resultados, he decidido olvidarme del rake y convertirme en un blackjack pro. El tiempo dirá, pero si mañana gano otros 300€, habré conseguido en una semana de blackjack 2000€ limpios. Que es lo que trabajando (y no me quejo de mi trabajo, la verdad) conseguiría durante dos meses. Y en el poker me ha llevado dos años y muchos sinsabores ganar 3000€. Teniendo en cuenta las horas delante del ordenador, una mierda.

      Así que no hay color. Cada uno a lo suyo. Y yo, blackjack pro.
    • pirincho22
      pirincho22
      Bronce
      Registro: 09-26-2010 Artículos: 7.203
      suerte!! :)
    • feedf
      feedf
      Bronce
      Registro: 02-25-2010 Artículos: 3.391
      wtf volviste a ganar 2k ??? mega crak
    • LosAses
      LosAses
      Bronce
      Registro: 09-30-2008 Artículos: 10.367
      Lei todo y me mató la última frase:

      "y yo, black jack pro"


      :D :D :D :D
    • playersnake
      playersnake
      Bronce
      Registro: 12-08-2009 Artículos: 1.081
      .
    • Rainmy
      Rainmy
      Super Moderador
      Super Moderador
      Registro: 07-17-2009 Artículos: 12.624
      Blackjack Pro :s_cool: :nh
    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      Suma y sigue...



      Empezaré una nueva sesión con el nivel de 3€ y 2400€ de capital. Como siempre, el límite de ganancia en 50 unidades, el límite de pérdida en 100 y límite de apuesta en 20 unidades.

      Nos vemos.
    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      Nueva sesión, primera en 3€ de unidad de apuesta. 50 series arriba, la más complicada una en la que llegué a apostar un total de 262 unidades para ganar 3. 24 manos ganadas por 31 perdidas. Lo que equivale a un 12.72% de desventaja para un 1.15% de beneficios.

      Tras eso tuve una racha de buenas manos y no hubo más complicaciones.



      El total desde anoche: unas 3 horas y media de juego para unas 37 manos netas ganadas de 1000 jugadas. Total apostado de unas 4500, ROI del 12%. Por tanto, unos 550€ arriba. :pokerface:



      Look at me standing,
      here on my own again.
      Up straight in the sunshine,
      no need to run and hide.
      It's a wonderful wonderful life,
      no need to laugh and cry.
      It's a wonderful wonderful life
      ♫ ♫ ♫
    • iyotank
      iyotank
      Bronce
      Registro: 01-10-2009 Artículos: 152
      impresionante 8o


      original de Maroto77
      Nueva sesión, primera en 3€ de unidad de apuesta. 50 series arriba, la más complicada una en la que llegué a apostar un total de 262 unidades para ganar 3. 24 manos ganadas por 31 perdidas.
      una duda, 262 unidades es la suma de todas las manos desde el inicio de la serie hasta conseguir quedar una arriba, no? y no paraste porque en nigún momento llegaste ha estar 100 unidades abajo, no?

      vas ha conseguir que empiece a pensármelo
    • enlohur
      enlohur
      Bronce
      Registro: 02-06-2008 Artículos: 732
      Pufff envidiable tu "carrera" digno de ver :nh :nh
      Por otra parte estas sacando buena rentabilidad/hora y es para plantearse el tema... lo que no entiendo es porque dices que al final siempre perderas todo, no tiene porqué ... Si cada dia es el corto plazo, y aun con un margen de desventaja tan grande sacas beneficios, podria ser asi por siempre no?
    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      @Iyotank: Claro, las 262 unidades fueron el total apostado en la serie. La apuesta máxima estuvo congelada en 12 unidades, y las pérdidas máximas no pasaron de 47 unidades.

      Si te lo vas a pensar, repasa el tochopost del principio y practica con Play money antes, hasta coger soltura con la estrategia básica y con el sistema. ;)

      @Enlohur: A largo plazo la desventaja tenderá al margen que la estructura del juego le proporciona al casino, no hay efecto significativo en variar el tamaño de las apuestas con respecto a la apuesta plana. Claro que acá el largo plazo es de 50 millones de manos, tirando por lo bajo. Hasta entonces yo seguiré al vicio.

      Es lo cojonudo del tema, corto plazo + corto plazo +etc... siempre es corto plazo, como mucho medio plazo, pero nunca largo plazo. :P

      Lo cierto es que apenas he tenido series que se acercasen a 100 unidades de pérdida. Y no he tenido que cerrar nunca en negativo, de ahí que haya subido como la espuma. De todos modos estoy jugando con una gestión acumulativa de 400 unidades por nivel, así que tendría que palmar cuatro sesiones seguidas para tener que volver a remar desde el nivel anterior.
    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      Nueva minisesión de 50 unidades: el global está en 156 manos netas perdidas de 7068 jugadas (desventaja del 2.30%), 2400€ arriba de 25.600 jugados (ROI del 9.30%). A día de hoy gano 0.34€ por mano jugada, y cada serie dura de media 2.95 manos. Genial, la verdad.

      Os pongo una tabla con la evolución de los beneficios acumulados. Los momentos más complicados, como siempre, al principio.



      Ésta es la gestión de bank que sigo (400 unidades por nivel, acumulando las de niveles anteriores). Una de las cosas buenas que tiene es que a la vez que la proporción entre unidad de apuesta y capital va creciendo (reduciendo riesgos), las series necesarias para subir de nivel se van reduciendo.



      Aunque lo más interesante del tema viene en la última columna de la derecha. Suponiendo que lograse terminar 200 series por día sin tener ningún percance, para tres semanas desde el comienzo estaríamos hablando de 18.000€ 8o

      A este paso, tendré que abrir un post en Noticias de los miembros y grandes éxitos. =)

      Me ha dado por rescatar a este grupaco, que hace años que no escucho y se merece una revisión. Pegaron fuerte por las Antípodas hace años, y luego nunca más se supo.



      The time has come
      to say fair's fair,
      to pay the rent,
      to pay our share.
      The time has come,
      a fact's a fact.
      It belongs to them
      let's give it back
      ♫ ♫ ♫


      Por un buen rato nada más. Me haré unos largos en la piscina, que tanto vicio le entumece a uno. Sed felices, y hasta la próxima.
    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      Joder, me estoy pasando.



      Pues no hay dos sin tres (mil) :P

      ¡A por el sueldo de un mes en un día! Gogogo!!
    • gutierrez00
      gutierrez00
      Bronce
      Registro: 01-28-2009 Artículos: 37
      Que grande!!!!
    • authman
      authman
      Bronce
      Registro: 08-07-2008 Artículos: 811
      original de Maroto77
      En resumen, lo que me ha parecido es que la desventaja real es mucho mayor que con el blackjack clásico. Espero no haberme equivocado en eso.
      No has pensado darle una intentona al Surrender? También está en WH, y en la página de wizard of odds dice que tienes algo menos de desventaja.

      Un saludo, master glamber
    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      ¡Ostia puta! A tomar por saco las leyes de la probabilidad. :pokerface:



      Esto se llama empezar un blog con buen pie. ¡Vamos como motos!



      Ich brauche Zeit, kein Heroin,
      kein Alkohol, kein Nikotin.
      Brauch keine Hilfe, kein Koffein,
      doch Dynamit und Terpentin.
      Ich brauche Öl für Gasolin,
      explosiv wie Kerosin,
      mit viel Oktan und frei von Blei
      einen Kraftstoff wie Benzin
      ♫ ♫ ♫


      Me voy a beber un cubata o tres, para celebrarlo...

      :fuckyeah

      P.D: Supongo que el Surrender deja rendirse con manos como 16 vs. 10 para recuperar media apuesta. Tendré que mirar si en Betfair lo tienen, y de ser así tendré que echarle un ojo, porque en manos así perder el 50% de lo apostado es una ventaja del copón.
    • p4noramix
      p4noramix
      Bronce
      Registro: 05-17-2008 Artículos: 924
      wow vaya bestia, te van a prohibir la entrada en los casinos online :D !

      Congrats!.. a disfrutar esos euros
    • Maroto77
      Maroto77
      Bronce
      Registro: 03-14-2009 Artículos: 14.485
      @P4noramix: Pues sí. No creo que haya mucha gente que gane tanto en tan poco tiempo sin gamblear.

      @Authman: Gracias por la info, ya me pasé al Surrender, también lo tienen en Betfair.

      @Gutierrez00: ¡Gracias!

      Un poquito de música para terminar de despertarme... :D



      In the shape of things to come,
      too much poison come undone.
      Cuz there's nothing else to do,
      every me and every you.
      Every me and every you,
      every me.
      ♫ ♫ ♫


      Nueva serie de 50 unidades, sin grandes sobresaltos: desventaja real del 2%, ROI del 9.60%, beneficio por mano de 0.372€.



      La estrategia cambia muy poco en el Surrender, básicamente hay que rendirse con 15 vs. 10 y 16 vs. 9 o más. Así pierdes media apuesta, pero a largo plazo estás perdiendo menos dinero que pidiendo carta.

      Según Wizard of Odds, el retorno esperado de plantarse con 16 vs. 9 o superior es como poco de -54%. De pedir carta está en torno al -51%. Por tanto, perder tan sólo un 50% no es gran cosa, pero la ventaja final del casino se reduce del 0.52% al 0.39% lo cual me viene de perlas.

      El objetivo para hoy es ventilarme el nivel directamente. Para ello tengo que alcanzar los 4000€. Lo que implica que tendré que completar otras 280 y pico series, algo más de cinco sesiones. Al ritmo al que voy serían unas 2300 manos, 6 horas de juego más o menos.

      Ya veremos...
    • iruxelc
      iruxelc
      Bronce
      Registro: 10-31-2008 Artículos: 5.594
      seras cabron!!!

      porfavor te veo en skype, 300 pavos que van a betfair!