El artículo es grande, pero está dividido en 3 partes. Lo encontré en P|R...
No hago más comentarios, sólo lo pongo porque me pareció interesante (igual y no nos dice nada que no supieramos ya :facepalm: ):

¿Qué Modalidad escoger? Parte I. Introducción por spainfull

Muchos jugadores principiantes tienen la duda sobre la variante que deben escoger para iniciar su carrera. Las opciones básicas son Hold’em con límite (limit en inglés), sin límite (no limit en inglés) y torneos (tanto SNG –una sola mesa-, como MTT). La respuesta a la pregunta del título, como casi todo en esta vida, es depende. Los factores que afectan a esta decisión son numerosos: características propias del jugador, objetivos principales, tiempo disponible, etc.

Este primer artículo va a ser una introducción sobre la situación actual del póquer online, centrada en los tipos de juego más populares. En él, se explicará la evolución desde las primeras etapas y los cambios que han provocado que las cosas sean tal y como son ahora.

En el fondo, tampoco es demasiado importante la primera elección porque siempre se está a tiempo de cambiar en cualquier momento, y los conocimientos y experiencia adquiridos siempre nos van a servir en las futuras variantes que juguemos. No deja de ser póquer, y todas las modalidades tienen puntos en común (unas más que otras). Al final, la cabra tira al monte; es decir, se va a acabar jugando dónde más a gusto se encuentre (o dónde más dinero se gane).

En el párrafo anterior aparece una posible dicotomía entre la modalidad que un jugador prefiere y en la que gana más dinero. Por desgracia, no siempre coinciden. El problema actual (verano 2008) es la situación del póquer online. La modalidad claramente predominante es el Hold’em sin límite. Por número de jugadores y por rentabilidad. Está claro que siempre habrá ganadores en todas las variantes, pero en cuanto a beneficios y conocimientos necesarios para obtenerlos, ésta es la reina.

La situación no siempre fue así. Al principio, el Hold’em sin límite solo se jugaba en los torneos. Las mesas por dinero (cash en inglés) eran de otras modalidades, especialmente con límite. Esto les interesaba a los casinos, el dinero les duraba más en las manos a los malos jugadores (no hay que olvidar que la casa gana con la comisión). Esta situación se trasladó a las primeras salas online. El juego mayoritario era el Hold’em con límite. Las mesas estaban llenas de malos jugadores y era fácil ganar dinero con un poco de estudio.

Poco a poco, comenzaron a aparecer foros y libros para mejorar el juego. El nivel iba subiendo lentamente. En las WSOP de 2003 Chris Moneymaker, un jugador amateur, convirtió $40 en $2.500.000. Su victoria significó una expansión enorme del póquer en los Estados Unidos. Del póquer y del Hold’em sin límite. La televisión se llenó de espacios en los que se veía ganar cantidades ingentes de dinero. La gente quería jugar a eso y ser millonaria. En un proceso lineal y progresivo, el número de mesas de Hold’em con límite fue descendiendo mientras que el de las sin límite no paraba de crecer. El nivel de las primeras era, además, cada vez mayor. Todo se complicó en el año 2006 con una ley, la UIGEA, que prohibía la transferencia de capitales a los estadounidenses a y desde las salas de juego. El número de peces bajó radicalmente, siguieron apareciendo libros cada vez mejores y el sin límite pasó a ocupar el puesto hegemónico. Hasta hoy.

Ojo. No estoy queriendo decir que haya que empezar jugando Hold’em sin límite, pero sí que debería ser nuestro objetivo a medio-largo plazo llegar a jugar niveles medios (Nl100-NL200) de esta modalidad. El camino seguido para lograr esta meta puede variar y no necesariamente el que pareciera más corto tiene por qué serlo. De hecho, la mayoría de los jugadores que llevan varios años en el mundillo (entre los que me incluyo), comenzaron jugando Hold’em con límite. Mejorar constantemente, analizar las particularidades de cada juego y, si es necesario, aprender una nueva modalidad en la que haya más beneficios, no son más que algunas de las cualidades que debe tener todo buen jugador de póquer. Todas ellas están relacionadas y se pueden resumir en una: adaptación.

Si nuestros objetivos apuntan más arriba, cabe destacar que más del 50% del dinero en juego en los límites más altos en internet cambia de manos en las mesas de Omaha con límite de bote (PLO). Y en los casinos físicos, los preferidos son los juegos mixtos como el HORSE


. Pero ya avanzo que éste es uno de los últimos problemas que va a tener el jugador novel que se plantee a qué jugar.

Para comprobar el número de jugadores en cada modalidad y en unos niveles mucho más asequibles, basta con hacer un ejercicio simple. Consiste en abrir el lobby de una de las salas más concurridas de póquer (por ejemplo ^PokerStars o ^Full Tilt Poker) y mirar las mesas de una y otra modalidad, así como los torneos en juego. Si se hace en horario europeo y americano, mejor, aunque no habrá grandes diferencias. Así se podrá comprobar también el número de jugadores por niveles. Todo ello nos dará una idea aproximada de la distribución de los juegos y de sus jugadores que podremos utilizar para ayudarnos a tomar una decisión.

A pesar de los problemas en el país donde el juego es más popular, el póquer sigue creciendo mundialmente, nada más y nada menos que un 25%. Se elija la modalidad que se elija, hay cuerda para rato. La próxima semana evaluaremos las ventajas e inconvenientes de cada una de las modalidades, pero antes una aclaración: esta serie de artículos no intentan averiguar qué modalidad es más compleja. Ésta sería una de esas discusiones eternas que tanto gustan en los foros y que quizás otro día aborde.


¿Qué modalidad escoger? Parte II. Pasión y constancia por spainfull

Una vez vista la situación actual del póquer online y cuál sería el objetivo a medio plazo con el que una persona normal ganaría más dinero con menos esfuerzo, podemos analizar los posibles caminos para llegar a ese destino óptimo que son los niveles medios de no limit Hold’em.

Antes de continuar una advertencia, esto no quiere decir que para todo el mundo sea lo ideal ni que haya otras fórmulas válidas. Lo expuesto en estos artículos está basado en la experiencia de muchos jugadores, las etapas por las que iban pasando y dónde han acabado. Como ya comenté, la primera elección tampoco es tan decisiva, puesto que exceptuando casos de jugadores excepcionalmente dotados, casi el 100% de los que han llegado lejos o de lo que ganan sumas importantes cada mes se basan en dos características principales: constancia y pasión por el juego (es decir, disfrutan con lo que hacen).

Esto no quiere decir que para los jugadores exitosos todo sea un camino de rosas. Seguro que han pasado por malos momentos en los que solo tenían ganas de abandonar el póquer y olvidar que alguna vez habían jugado. Pero para eso sirve la constancia, para seguir jugando sin importar nada más. Si es necesario, se baja de nivel o se toman unos días de descanso, pero se sigue aprendiendo y luchando. Se puede tardar más o menos, pero como dice el refrán: quien la sigue la consigue. La pasión por el juego no solo ayuda a superar estos momentos difíciles, sino que hace que, a pesar de que el objetivo de la mayoría de jugadores sea ganar dinero, no se considere como un trabajo (o al menos no tanto). Y es obvio que a todos nos cuesta menos hacer algo cuando disfrutamos con ello, con lo que tener constancia no requerirá tanto esfuerzo.

Son, por tanto, dos características básicas para cualquier persona con aspiraciones a jugador serio. He querido hablar de ellas antes de cualquier modalidad porque son más importantes que elegir con cuál empezamos. La constancia se mejora con hábitos y esfuerzo; la pasión por el juego es mucho más difícil de trabajar, puesto que algo te gusta o no te gusta, aunque siempre se puede intentar hacer todo más ameno. Aquí es donde entra la selección de una modalidad que nos atraiga más que otras.

Las circunstancias personales de cada uno van a influir decisivamente en la modalidad a escoger. Pero si estamos ante el caso más común: persona que oye hablar del póquer, que es algo divertido, que se puede sacar dinero, que su tiempo es limitado y que quiere probar a ver qué tal, entonces el consejo general es que juegue un poco de limit, un poco de no limit, torneos (tanto SNG como MTT) y que se quede con lo que más le guste y se ajuste al tiempo de que disponga. Lo fundamental en esta primera fase es disfrutar y no tomárselo como una obligación, sino como un divertimento.

La razón de esto es que mucha gente se ha quemado porque su único objetivo era ganar dinero muy rápido y, al ver que esto no pasaba, han acabado por tirar la toalla sin haberse dado otra oportunidad. Si conseguimos disfrutar con el juego y nuestra prioridad es aprender, es más complicado que a la primera desistamos. Hay que tener muy presente que, sobre todo al principio, cuando se juegan pocas mesas y pocas manos, todo va más despacio. Las ganancias tardan en llegar, podemos tener una racha negativa durante más tiempo, tendremos menos recursos para sortearla y es muy fácil desesperarse. También hay que ser conscientes de que, por esta razón, es posible que dos jugadores con el mismo tiempo empleado y la misma habilidad estén en niveles muy diferentes. La primera racha es fundamental y seguramente ni uno debiera estar tan arriba ni otro tan abajo; por eso es básico ser constante y no rendirse al azar.

Ahora vamos a matizar lo anteriormente comentado y a entrar en faena con las posibles modalidades. Es muy posible que al principio los torneos sean lo que más nos guste. Es lógico porque solo se arriesga el dinero inicial, es muy competitivo, el nivel en los más bajos es bastante limitado y porque podemos tener una buena racha que nos haga ganar rápido una buena cantidad de dinero (o muy buena si pinchamos en un MTT). A pesar de todo esto, no recomiendo dedicarse exclusivamente a los torneos. La razón principal es porque se puede sacar más dinero en las mesas de cash. Conforme se sube de niveles en torneos, los jugadores mejoran exponencialmente, la varianza es mayor y el ROI disminuye. Algoritmos como el ICM hacen que el final de un torneo a veces se juegue de forma automática y sea más complicado sacar ventaja. Si hablamos de MTT, el bankroll necesario tiene que ser enorme, se precisa de mucho tiempo seguido para jugarlos y podemos estar sin cobrar durante muchos torneos.

Así que mi recomendación si se siente debilidad por los torneos es mezclarla con otra modalidad. Lo más natural es que sea con no limit. Aunque el incremento de las ciegas en los torneos y la distribución de premios hacen que sean muy diferentes, tienen características comunes y es más sencillo combinar ambas.

El no limit es recomendable para aquél jugador que busca principalmente ganar dinero. Mucho más si es de los que antepone el juego al estudio y las matemáticas no son su fuerte (aunque también son necesarias, no os creáis que os podéis escapar de ellas). En todas las modalidades es necesario el estudio, pero en esta la práctica cuenta muchísimo. Hay menos datos (menos apuestas) para tomar decisiones y un fallo concreto de lectura puede costar mucho dinero (estos errores se minimizan principalmente con la experiencia). Hay muchas mesas disponibles en niveles bajos llenas de jugadores con habilidad limitada, con lo que podremos ir ganando dinero para subir a buen ritmo. Además, es nuestro objetivo a medio plazo, con lo que lo lógico es llegar a él más rápidamente a través de esta opción. Aunque no necesariamente tan preparados y con los recursos necesarios como para afrontar el siguiente paso en los nuevos niveles como si hubiéramos empezado en limit.

La próxima semana escribiré por qué pienso que para determinado tipo de persona es mejor empezar en limit y las ventajas que conlleva. A pesar de que tengamos claro que casi con total seguridad vamos a tener que cambiarnos a no limit llegados a cierto punto.


¿Qué modalidad escoger? Parte III. ¿Estoy limitado? por spainfull

Parece ser que la semana pasada no expliqué demasiado bien a qué me refería cuando dije que el no limit era aconsejable para aquéllos que las matemáticas no son su fuerte. Es indudable que las matemáticas son imprescindibles en todas las modalidades. Y que en algunas, ciertas variables tienen un mayor peso que otras. Tampoco se trataba de iniciar un debate de si una variante es más matemática que otra, sino determinar si para la gente que no era tan analítica y no se le daban demasiado bien las mates en el colegio, les resultaba más fácil el no limit que el limit.

En mi opinión, sí. En limit el tamaño de apuesta es fijo y reducido en relación al stack máximo con el que se puede entrar en las mesas, con lo que el número de decisiones hasta acabar la mano va a ser mucho mayor de media que en no limit, donde se puede llegar al límite de apuesta con una simple acción (all-in). Por tanto, tenemos más datos para analizar y éstos son más fiables. En no limit, podemos conocer a través del software, por ejemplo, el porcentaje de subida de la apuesta de continuación del rival, pero no el tamaño de cada una de estas subidas (que ha podido ser de distinta cantidad cada vez). En limit, esa diferencia no existe, por lo que seguramente las ecuaciones para la resolución de una mano sean más complicadas en no limit (y por tanto más difíciles de resolver mediante un algoritmo). Pero no porque sean de una complejidad mayor en sí mismas, sino porque tenemos menos datos disponibles.

Otra característica que remarca las diferencias es el farol. En limit es más complicado farolear que en no limit. Esto es debido a que la cantidad para ver un farol normalmente va a ser mucho menor en limit que en no limit. Para farolear con éxito en limit hay que conocer muy bien al rival, estimar su rango con precisión y aprovechar un momento propicio. En no limit, muchas veces basta con una situación un poco favorable o un rival excesivamente conservador y echarle huevos (es irrefutable que si en una ecuación entra “echarle huevos” es menos matemático que otra que no lo tiene, con lo cual queda claramente demostrado mi argumento xD ).

Quizás también me guió por la impresión personal de todos estos años viendo pasar jugadores de todas las modalidades, que parece indicar que aquéllos más preocupados por los números suelen apreciar y preferir el limit, mientras que los que se basan más en el instinto se encuentran más a gusto jugando no limit. Pero bueno, si pretendemos dedicarnos al menos medio en serio a esto, tenemos que aprender a disfrutar jugando en la modalidad que nos sea más rentable, así que no importa demasiado si es más o menos matemático…

Tras esta larga introducción, voy a tratar de explicar por qué aconsejo iniciarse en el póquer con el limit a pesar de que nuestro objetivo a medio plazo es NL100. En primer lugar, porque jugando pocas mesas como vamos a hacer y, por tanto, pocas manos, es más complicado perder una cantidad grande de dinero mientras estamos aprendiendo. En segundo lugar, porque hay que pensar muchas más veces por mano, es decir, hay que tomar muchas más decisiones y, por tanto, pensar sobre la misma mano más veces, lo que nos ayudará a acostumbrarnos al proceso de racionalización de una mano y facilitará mantener la concentración. Además, se llega con mayor frecuencia al showdown con lo que veremos en más ocasiones las manos de los rivales y comprobaremos si nuestra línea de pensamiento y nuestra lectura sobre ellos era la correcta; aspecto que permitirá afianzar la confianza en nuestro juego y construir unas bases sólidas o modificar los errores que estemos cometiendo.

Sin duda, lo más importante, desde mi punto de vista, es que nos va a obligar a pensar mucho más que cualquier modalidad, cosa fundamental para nuestra evolución como jugadores. Otro factor a tener en cuenta es que en limit están escritos los mejores libros para aprender y hay abundancia de teoría a disposición de todo el mundo. Por ejemplo, en el Small Stakes Hold’em de Sklansky, Miller y Malmuth, se encuentran una gran parte de las matemáticas que van a ser básicas en cualquier modalidad, y están explicadas de una manera muy sencilla y clara. Con los fundamentos aprendidos tras unos cuantos niveles de limit, podremos afrontar con garantías el cambio a cualquier otra modalidad con unos pequeños ajustes.

Sé que quizás este artículo haya sido un coñazo y que pocos llegarán hasta el final, pero tenía que hacerlo. Me conformo con que dentro de un tiempo un par de colgados me digan que gracias a este texto comenzaron aprendiendo limit y que por su influencia han tardado medio año más en llegar a los mismos niveles de no limit que otros que comenzaron al mismo tiempo y tras el mismo número de manos; aunque con mayor ratio de ganancias y con mucha mejor base para ir subiendo de niveles o incluso para probar nuevas modalidades. Además, Simón me ha comunicado que hasta que no gane un EPT no va a pagarme los artículos, así que tampoco tiene demasiada importancia que no lo lea nadie .

PD: para compensar por el tostón de hoy, voy a poneros el único consejo que me ha dado mi madre en la vida (aunque un poco modificado para el argot que conocemos) y que dedico con especial cariño al dueño del garito: “Hijo mío, nunca te fíes de las damas que son todas muy malas”.