09/12/11

La tributación del poker online en España

Una de las grandes incógnitas sobre la regularización del poker en España, y que es una de las principales responsables de que muchos jugadores se estén planteando abandonar el poker online, es la fiscalidad del juego. Hoy vamos a intentar despejar algunas dudas y aclarar, en la medida de lo posible, vuestras dudas.

Ahora que llega la nueva regulación del poker, todo se está mirando con lupa. La mayoría lo ve como algo malo pero en sí, no lo es: protege al jugador contra el fraude, ayuda al país a salir de la crisis mediante licencias e impuestos, etc.

El problema es que algunas cosas podrían haberse hecho mejor (limitar el juego entre españoles) o directamente, carecen de sentido absoluto. Por ejemplo, la tributación de las ganancias del juego no tiene pies ni cabeza para un jugador de poker. Se toma de base cualquier juego de azar que uno pueda encontrar en un casino y se aplica el mismo procedimiento a la hora de cobrar los impuestos correspondientes cuando el poker debería de ser considerado algo totalmente distinto.

 

Las principales diferencias del poker con el resto de juegos

No juegas contra la banca sino contra jugadores. La banca sólo se queda un porcentaje (comisión) por el servicio.

No está hecho para perder dinero matemáticamente en el largo plazo (la ruleta, el blackjack, el bingo… Son juegos donde la banca siempre termina ganando contra el jugador).

Debido a los dos puntos anteriores, uno puede dedicarse a vivir del poker como si se tratara de su trabajo ya que es posible obtener beneficios en el largo plazo. En el corto plazo no, ya que el factor suerte en la repartición de cartas tiene un efecto directo en la próxima mano. Sin embargo, como el dinero se juega entre jugadores, aquel que sea mejor terminará ganando.

Para que se entienda esto último: un símil a esta situación sería el juego de los dados. Imaginemos dos personas que van a tirar un dado un total de 10 veces. El jugador A tiene 4 de las 6 caras. El jugador B, las 2 restantes. Si tiramos el dado 10 veces, puede que el jugador B (el cual está en desventaja respecto al jugador A) gane esa partida. Pero si los tiramos 10.000 veces, las probabilidades de que el jugador B gane son mucho más pequeñas. En el poker es lo mismo: en una tirada no sabemos quién ganará, pero sí en el largo plazo.

 

La tributación

Sin embargo, a la hora de tributar, estamos todos en el mismo saco, y eso es un error muy grave. Según la ley actual, cuando jugamos  una sola mano, deberíamos de declarar los beneficios de ésta independientemente de lo que pase en los próximos minutos en los que sigamos jugando. Así, el sistema actual te obliga a tributar por cada mano y debido a que no se tributan las pérdidas, ningún jugador de póker que gane dinero podría seguir ejerciendo su profesión. Parece muy confuso, pero viendo un ejemplo se aprecia claramente la falta de sentido en esta situación.

Un jugador profesional me mandó los datos que obtuvo después de jugar durante 1 hora a poker online:

En esa hora, jugó un total de 560 manos y terminó con unas ganancias de $4.600 (ganando un total de 93 botes). Sin embargo, también perdió $4.400 (un total de 186 botes), lo que hizo que el beneficio real después de esa sesión de juego fuera de $200. ¡Y todo eso en una sola hora de juego!

Como podemos observar, si tributamos sobre las ganancias, en menos de una semana estamos viviendo en la calle. Esto no es una lotería donde pruebas suerte a ver si te toca, sino que mediante esfuerzo y buscando siempre el largo plazo donde la suerte influye en una parte muy pequeña en el resultado final, se obtienen unos beneficios. Pero no vienen de jugar una mano, sino varias.

Si hemos ganado sólo $200, ¿qué sentido tiene pagar impuestos por $4.600? También es posible que juguemos durante todo el mes y sólo tengamos unos beneficios de $1.000$, pero unas ganancias de $50.000. ¿Cómo vamos a pagar impuestos sobre eso si realmente no tenemos ese dinero? En nuestra cuenta no figura ni nunca lo ha hecho. No se pueden pagar impuestos sobre algo que nunca tuvimos. Es lo mismo que la bolsa: durante el transcurso del año hay pérdidas y ganancias pero se tributa según los beneficios obtenidos a final de año. ¿Qué diferencia hay con el poker? Desgraciadamente, que la administración no ha prestado atención a las cosas.

 

¿Cómo deberían ser las cosas?

Dicho esto, amplios sectores de la administración son conscientes de que la legislación fiscal para estos temas se basa en leyes bastante antiguas, y suelen ser bastante comprensivos con el tema.

Habitualmente y en casos similares, lo que se suele hacer es declarar los beneficios totales. Es decir, si al principio del año fiscal en tu cuenta de poker tenías $1.000 y a final de año $4.000, declaras que has ganado $3.000 y pagas impuestos según eso.

En caso de tener algún problema con Hacienda, se suele entrar en un contencioso administrativo, que el acusado gana sí o sí según nos han confirmado nuestras fuentes legales.

Por lo tanto es bastante probable que lo que es norma, acabe transformándose en ley, en especial cuando comience el mercado regulado y los responsables del estado se den cuenta de lo que realmente tienen entre manos.

 

por samy4ever y Faemir